Estructura de trescientos mil metros cuadrados con ocho pabellones, una escuela para menores de veinticinco años, laboratorios, un parque y una iglesia. El instituto acoge trescientas personas con discapacidad intelectual y física leve, media y grave. Son doscientos cincuenta las personas que les prestan ayuda. “La discapacidad social, la de las personas abandonadas, como la mayor parte de ellos, es la peor forma de pobreza”

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